La música ha sido una de las formas de expresión más utilizadas desde el inicio de la humanidad, así que por su puesto tendría que poseer su lado sensual.
Hoy en día, no es raro encontrar letras que contengan referencias hacia el sexo, algunas son sutiles, otras no tanto, según el profesor en Psicología de la UNAM, Hugo Sánchez Castillo, la música ayuda a desinhibirnos, nos puede servir como un estimulante y para crear la atmosfera perfecta para el delicioso, aunque esta no otorga mejoras en los orgasmos ni potencializa el placer sexual, como algunos estudios afirman.
“La música es necesaria, no solo para el sexo, sino para nosotros como especie”.
¿Existe un género musical perfecto para el sabroseo?
Según un estudio realizado por la Universidad de Londres titulado: ‘’Science Behind the Song’’, hay algunas ventajas, así como desventajas, al utilizar ciertos géneros musicales a la hora de encender la llama de la pasión. Dicho análisis utilizó canciones de diversos estilos, pasando por el rock hasta una onda más clásica, así como del reguetón al pop.
Los resultados que arrojó el estudio son los siguientes:
- Rock: el compañero ideal para “rockear” en la cama. Te hace olvidar el mundo mientras disfrutas, ya sea con pasión intensa o al ritmo de un solo de guitarra.
- Reguetón: más que afrodisíaco, parece un “fast food” del sexo: rápido, insípido y con efectos secundarios para el cerebro (¿o era solo la memoria?).
- Pop: perfecto para un “quickie” alegre y relajado, aunque no esperes grandes acrobacias. Ideal para parejas que ya tienen confianza y quieren pasarlo bien sin reinventar la rueda.
- Heavy metal: el primo más ruidoso del rock, pero con la misma fórmula ganadora. Aquí se trata de sudar juntos y dejar que la euforia hagan el resto.
- Jazz y blues: como un buen vino: elegante, sensual y perfecto para encuentros donde las caricias y los suspiros llevan el ritmo.
- Clásica: sexo tántrico con banda sonora de nivel dios. Ideal para quienes buscan conexión mental mientras exploran cada respiro y cada nota.
- Electrónica: ritmo frenético, pero mejor para un after que para una sesión de amor. Como el reguetón, va rápido y sin mucho replay value.
Realmente no hay un género musical perfecto para el momento de hacer el sin respeto, ya que esto depende totalmente del gusto personal de cada uno. El sexo no tiene por qué ser aburrido, encuentra tu ritmo y disfruta de cada sensación que tu música favorita te haga sentir.
Recuerda siempre hacerlo con responsabilidad, cuidando de ti y tu pareja.
Fuentes:
- Torres, B. (2023, 17 abril). ¿Qué tanto influye la música en el sexo? – UNAM Global. UNAM Global – de la Comunidad Para la Comunidad. Recuperado de: https://unamglobal.unam.mx/global_revista/que-tanto-influye-la-musica-en-el-sexo/