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¡Placer a tus pies! ¿Te atreves?

¡Placer a tus pies! ¿Te atreves?

¿Sientes una atracción por los pies? ¿Quieres llevar esa experiencia al siguiente nivel? 

Los fetiches son más comunes de lo que crees, y el de los pies es uno de los más populares entre las personas. El fetiche de los pies o podofilia, ha sido parte de la sexualidad humana desde siempre, pero, ¿por qué ocurre?

Resulta que, en el cerebro, las áreas que controlan la sensación en los pies y la excitación sexual están muy cerca. A veces, estos cables se cruzan y ¡bum! Aparece una conexión irresistible por los pies.

Además, los pies tienen múltiples terminaciones nerviosas, lo que los convierte en una zona erógena supersensible. Así que no solo es un fetiche, también es un placer sensorial. 

Higiene, ante todo

Si quieres comenzar o tener una experiencia placentera, entonces asegúrate de que todo esté limpio y fresco. No hay nada sexy en un mal olor, suciedad acumulada u hongos repentinos. 

Es importante que tengas una buena higiene y para ello es vital que laves tus pies con agua y jabón, prestando atención a los dedos y las uñas. Si te es posible exfolia suavemente tus pies, elimina la piel muerta para dejar una textura suave. 

Procura siempre mantenerte hidratado y utilizar algún tipo de crema con aroma para que la experiencia sea mucho más placentera. 

Si es tu pareja quien va a recibir el placer, pueden convertir el ritual de limpieza en un juego previo supersensual. Imagina una ducha compartida o un masaje de pies con aceite.

¿Cómo comerte los pies sin miedo al éxito?

Ahora sí, a lo que vinimos. “Comerte” los pies de una persona puede ser muy divertido si sabes utilizar todos los elementos a tu favor:

  • Besos y caricias: es bueno comenzar suave, recorriendo los pies con besos juguetones. Puedes usar la lengua para delinear el arco del pie o los dedos, creando cosquillas eróticas.  
  • Chupar los dedos: ¡suena atrevido! Tómate tu tiempo con cada dedo, chupando lentamente mientras aplicas una suave presión con los labios. ¡Hazlo despacio y con intención!
  • Lamer el arco de los pies: esta zona es supersensible, así que un suave recorrido con la lengua despierta sensaciones. 
  • Mordiscos: siempre con cuidado y suavidad, puedes dar pequeñas mordidas en el talón o borde del pie.  

Ahora sí, al saber esto podemos observar que el fetiche de los pies no es raro ni extraño, es solo una forma más de explorar el placer. Si tu pareja y tú están cómodos, ¡adelante! Disfruten del momento entre risas, juegos y mucha sensualidad. 

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Fuentes:

Sexualidad